En invierno pasamos gran parte del tiempo en nuestra vivienda. El experimentar menos horas de luz y padecer el frío invierno, implica en muchas ocasiones a suplantar acciones que en verano practicamos al aire libre por nuevas en zonas de interior. En conclusión, que en mayor o menor medida, todos nos volvemos un poco más hogareños y aprovechamos las mantas en el sofá de nuestra casa.

Tu vivienda suele ser el lugar preferido donde poder relajarte de la fatiga rutinaria y disfrutar del hábitat que te gusta.

Disponer de un hogar acogedor es una de las mayores causas de la comodidad y tranquilidad de una persona.

Todos deseamos experimentar un ambiente entrañable y familiar cuando regresamos a nuestro domicilio. 

Puede que acabes de adquirir tu vivienda y no has procedido con la decoración, por lo cual sientes que tu hogar  no te representa y le falta tu toque personal. O lo mismo eres un estudiante que únicamente quieres cambiar tu habitación y crear tu espacio más cautivador.

Sea cual sea tu situación, cuando pretendemos darle un  cambio  determinado a nuestra vivienda no sabemos por dónde comenzar. Tenemos que tener en cuenta una serie de condiciones para darle vida y color a nuestra vivienda a la vez que buscamos la forma de tener el mayor ahorro en las facturas de los suministros.

¿Cómo hago mi casa más acogedora?

  • El valor de una buena iluminación:

La luz es fundamental porque es un elemento básico de nuestra habilidad de entender el ambiente de nuestro alrededor. El principal inconveniente de tener una limitada iluminación en la vivienda son los graves problemas de salud en la visión que puede llegar a ocasionar, ya que se deberá obligar la vista para poder ver mucho mejor aquello que con mayor iluminación se observaría a la perfección sin hacer sacrificio alguno.

Las características de luz que se dispongan en la vivienda incidirán en gran medida en la forma de trabajar, estudiar, descansar…. Asimismo, la iluminación perjudica al estado de ánimo habitual de las personas.

Utiliza luces de bajo consumo, te permiten tener un gran ahorro en la factura de energía. Elude las luces blancas, ya que proporcionan sensación de frío.

casa acogedora

  • Incorpora plantas y flores en el hogar:

Son el aditivo perfecto para dar vida a cualquier lugar de tu vivienda. Encuentra su lugar y dales el papel que se merecen. Compite por una vivienda ecológica. Las plantas nos facilitan una faceta única y singular y favorecen para optimizar nuestra calidad de vida.

  • Apuesta por el suelo de madera:

La tarima o la madera son fundamentales para lograr espacios cálidos y no hay nada mejor para ello que tener establecido un suelo de madera, el ahorro se verá reflejado en tu factura de suministros.

No sirve de nada disponer de una vivienda organizada, con tonos cálidos y suelo de madera si en los meses de frío por el deterioro de los muros que no están bien aislados estamos muertos de frío y en los meses de más calor todo lo contrario, no asamos de calor. También asisten para eludir la contaminación acústica dentro de casa y facilitar una mayor comodidad.

  • Evita paredes vacías y añade textura a tu hogar:

Nada es más frío que unas paredes vacías, sin nada.

decoraciónLas paredes pueden admitir diferentes procesos competentes para conseguir sorprendentes modificaciones en las estancias de una vivienda. Sencillamente alterando el color de alguna podemos contemplar cómo el área se ve de otra manera.

La madera colabora con una calidez que muy pocos materiales pueden consagrar. También tiene el beneficio de ser un elemento que se fusiona a la perfección en cualquier forma decorativa. También, su adaptabilidad le concede amoldarse sin problemas a cualquier vivienda. Por lo tanto, la madera puede encargarse de cualquier estilo decorativo dependiendo del remate escogido: actual, rústico, contemporáneo, campestre, escandinavo,…

Siguiendo estos pequeños consejos podrás conseguir una casa bonita que es sinónimo de casa feliz