Un enchufe está compuesto por clavijas y tomacorriente, los cuales se conectan entre sí para  permitir el flujo la corriente eléctrica, el enchufe trabaja cuando la clavija o el enchufe macho es conectado a la base (tomacorriente o enchufe hembra).

El enchufe macho o clavija, es una pieza hecha de material aislante de donde preponderan espigas metálicas  que se ajustan en el enchufe hembra para formar la unión eléctrica. Usualmente, la clavija la hallamos al final del cable, existen muchos tipos de clavijas y son usadas de acuerdo a las pretensiones de su fin y las normas de cada región.

En cuanto el enchufe hembra o tomacorriente, por lo general, este se sitúa en la pared de manera superficial o empotrada, siendo la última forma la más común. Este cuenta, por lo mínimo, con dos piezas de metal que completan el proceso al amparar a sus semejantes.

Los puntos de conexión (enchufes), generalmente se encuentran ubicados en las paredes de las casas, tiendas, domicilios, etc., pero también nos los podemos topar instalados en el piso y  de vez en cuando en el techo para ofrecer energía a aparatos como letreros de neón en las tiendas, abridores de puertas, entre otros dispositivos. Dependiendo del país cada enchufe contará con un tipo de salida y voltaje diferente, no existe un voltaje  estándar alrededor del mundo ni la misma frecuencia.

El número de tiempos que la corriente cambia la dirección por segundo no es en todos lados igual. Del mismo modo, ningún enchufe, ni los tamaños de las clavijas, ni  los agujeros de los tomacorrientes, ni los enchufes de pared son semejantes en todos los países.

Presentemente existen 15 tipos de enchufes, y cada uno es reconocido por una letra, iniciando por la letra A y siguiendo el abecedario.

Cuando hablamos de embellecedores de enchufes, estamos hablando de un tema que se refiere a la estética y diseño de este.

Estos son adaptados para darle un toque de belleza a la parte del enchufe que llamamos tomacorriente o enchufe hembra, las personas suelen usarlos cuando quieren renovar la imagen de sus casas y aprovechan el momento de pintar las paredes para cambiar o colocar los embellecedores.

En la actualidad, es común que se fabriquen embellecedores para enchufes e interruptores de diversos materiales, colores y formas, esto con la finalidad de que cada usuario encuentre el que mejor se adapte al aspecto que desea y sus exigencias.

Hay embellecedores, que suelen ser en la mayoría de los casos, que requieren y exigen que el enchufe o interruptor instalado sea o pertenezca a la misma marca que el embellecedor.

enchufes

Un punto que también hay que tener en cuenta es la calidad del embellecedor, cosa que puede parecer no importante, pero si buscamos una durabilidad larga y un buen aspecto que se mantenga es algo a lo que debemos ponerle atención, del mismo modo se debe estar al pendiente de la calidad de los dispositivos eléctricos que tenemos en nuestro hogar porque es algo clave para nuestra seguridad, por ello es preferible adquirirlos de marcas reconocidas o de confianza, que aunque puedan tener un precio más elevado que otros vale la pena si nos garantiza el resguardo de nuestro hogar.

¿Cómo cambiar un embellecedor?

Esto es algo que podemos hacer nosotros mismos, es uno de esos trabajos pequeños que podemos hacer sin tener la necesidad de llamar a un electricista o un experto en ello. Si solo vamos a cambiar los embellecedores, de todas maneras debemos tomar en cuenta las precauciones de la misma forma como si fuéramos a  cambiar los enchufes.

  1. Desconecta la luz desde el cuadro de luces.
  2. Asegúrate de que no hay corriente conectando algo al enchufe o pulsando el interruptor.
  3. Si se encuentra alguien más en casa, indica que has desconectado la luz y la razón.

Una vez tomadas en cuenta estas precauciones, para cambiar nuestro embellecedor, tan solo necesitamos un destornillador plano, el cual podamos usarlo como palanca, ya que los embellecedores vienen encajados a presión.

Con un pequeño giro lograremos que salgan. También hay embellecedores que van directamente sobre el enchufe y cuentan con pequeño tornillo de deberá desenroscarse.

Si por alguna razón el enchufe o el interruptor está en mal estado y no funciona del todo bien, también se deberá cambiar el equipo interno, cosa que es muy fácil y sencilla de hacer, solo debemos fijarnos muy bien de los colores de todos los cables para colocarlo del mismo modo que estaba antes. Para mayor facilidad podemos hacer uso del teléfono móvil y tomar una foto para guiarnos.

En primer lugar se quitan los tornillos que mantienen fijados el enchufe a la pared y luego liberamos los cables. Comúnmente, los cables están sujetados con un tornillo, aunque dependiendo de la marca podrían estar sujetos por una pequeña palanca que se debe levantar para liberar los cables.

¿Para qué sirven los embellecedores?

Los embellecedores, además de darle a nuestros enchufes un toque de belleza, sofisticación, elegancia, etc. También le brindan a nuestros enchufes e interruptores seguridad para sus partes internas, evitando que cualquier objeto externo penetre en el interior de ellos.

Aunque el resguardo que brinda para nuestros enchufes no es un resguardo máximo, podemos estar tranquilos porque podrá ser una seguridad media que en caso de cualquier situación nos otorgara o nos dará un poco más de tiempo para buscar una solución adecuada a la circunstancia presentada.

Sabemos que la parte interna de nuestro enchufe estará protegida del óxido, del agua, polvo, químicos, y muchos otros factores externos que puedan deteriorarlo.

Los embellecedores aparte de dar seguridad al interior del enchufe, también nos brinda seguridad y resguardo a nosotros y a los traviesos de la casa que por su inocencia no miden el peligro de la electricidad y quien estar metiendo sus dedos en lugares que no deben, corriendo un gran riesgo de recibir una descarga eléctrica que puede ser leve o fuerte y con consecuencias grandes.

Se preguntarán, ¿De qué manera brinda esa seguridad? Pues muchos embellecedores no cumplen con su función de estética sino que vienen con tapas de seguridad que no permiten que se toquen las partes metálicas del enchufe.